Los comerciantes de comercio electrónico y las grandes corporaciones multinacionales han llevado a cabo una planificación fiscal agresiva al trasladar artificialmente las ganancias y los activos a lugares con bajos impuestos. Tal elusión de impuestos corporativos coloca a las empresas locales que cumplen con las regulaciones en una desventaja competitiva, además de que los Ministerios de Finanzas se han perdido miles de millones de dólares en ingresos fiscales perdidos. Además, las autoridades gubernamentales invariablemente tienen dificultades para vigilar Internet, detectar pérdidas fiscales o introducir rápidamente medidas de prevención.
En los últimos 3 años, los países de todo el mundo se han expresado cada vez más sobre su intención de gravar de manera eficaz y sólida sus respectivas industrias de comercio electrónico.
Sentinal se formó específicamente para abordar este problema.